Viajar sola a La Toscana

Una pequeña ruta para descubrir La Toscana en cuatro días. ¿Te vienes?

La semana pasada estuvimos recorriendo una pequeña parte de La Toscana. Una pequeña ruta de cuatro días para llevarnos un recuerdo precioso de esta zona de Italia. Un lugar increíble para viajar sola o acompañada.

Primera parada: Florencia

Nosotras volamos al aeropuerto de Pisa por cuestiones económicas y, desde allí, alquilamos un coche y pusimos rumbo a Florencia.

Es cierto que se puede volar directamente a Florencia, pero las combinaciones eran mucho mejor a Pisa en nuestro caso.

Después de una horita larga de viaje llegamos a nuestro hotel, soltamos las cosas y nos pusimos a descubrir la ciudad.

Nota mental: llevar calzado cómodo. Por la cantidad de horas que vais a caminar y porque las calles son adoquinadas… No hagáis como yo, que me puse sandalias!!

Florencia desprende historia y arte por cada uno de sus rincones. Encanto. Y gente, mucha gente. Nosotras le dedicamos unas 6 – 7 horas a recorrerla, a tomar algún capuccino, a hacernos a algunas fotos y… lo admitimos, para ver tiendas!

Una mención especial a su Ponte Vecchio y, como no, al espectacular duomo.

Y una recomendación para cenar súper rico, bien de precio y en un lugar auténtico: Antica Trattoria Il Barrino. Un restaurante pequeñito con un patio súper acogedor y agradable. Los clientes eran gente local, lo cuál es un plus para nosotras. El trato por parte de las personas que nos atendieron, inmejorable: amables, nos recomendaron, se preocuparan de que todo nos gustara… Repetiríamos seguro!!

Viajar sola a La Toscana - Florencia
Viajar sola a La Toscana - Montepulciano
Viajar Sola a Montepulciano - La Toscana

Viajar sola a La Toscana: Montepulciano y Montalcino

En nuestro segundo día pusimos rumbo a Montepulciano.

Este pueblo me sorprendió muchísimo por su belleza. Al parecer, es conocido porque se rodó una parte de las pelis de Crepúsculo. No teníamos ni idea de esto, lo que es seguro es que nos enamoraron sus callecitas estrechas, sus cafeterías, las murallas de las casas y las preciosas vistas a los campos de La Toscana.

Por cierto, dos cosas a tener en cuenta:

  • La cocina de los restaurantes cierra a las 14:30 (recordad esta norma para el resto del viaje).
  • Para las aficionadas a las compras, especialmente de zapatos, La Toscana os volverá completamente locas. Fue en Montepulciano donde descubrí por primera vez esta maravillosa zapatería. Botas, sandalias, zapatos… con diseños espectaculares, una calidad increíble y, eso sí, unos precios no tan asequibles. Esta zapatería me perseguiría por nuestra ruta por La Toscana, ya que también la vi en Sam Gimignano y en Volterra.

De Montepulciano fuimos a Montalcino, donde teníamos nuestro hotel. Una casa rural en medio de la nada, ideal para desconectar. Entre un pueblo y otro apenas hay media hora de distancia en el coche.

Importante. En Montalcino hay que dejar el coche a las afueras de la muralla. Hay dos parkings habilitados para ello: el de abajo (tendréis que subir bastantes escalones. Son apenas 5 minutos, pero algo agotadores si vais en meses de calor); y otro en la parte de arriba al que accederéis rodeando la muralla con el coche. Están perfectamente indicados. Desde este segundo parking el esfuerzo es menor para acceder al interior de la muralla y pasear por este pueblecito.

Si tuviera que elegir entre uno y otro, me quedaría sin dudarlo con Montepulciano. No sé si porque fue el primero que vi y el que más me sorprendió. No obstante, ambos dos son una perfecta representación de lo que es la auténtica Toscana.

Viajar sola a La Toscana: Siena y San Gimignano

De Montalcino condujimos hasta Siena para hacer una visita de  medio día. Tiene una plaza preciosa y enorme, de las más grandes que hemos visto, y lo que más nos impresionó: su duomo o catedral.

Sin embargo, aquella tarde nos esperaba San Gimignano, donde nos terminaríamos de enamorar de La Toscana. Más medieval que ninguno, súper cuidado, lleno de ambiente, tiendas y bares escondidos en sus callecitas.

En San Gimignano vale la pena mencionar el restaurante donde cenamos: Piaceri della Carne. Ojo, sólo apto para aquellas personas a las que les gusta la carne cruda tipo tartar, carpaccio… A nosotras nos encanta y nos terminó de seducir su ubicación y un músico que, en medio de la plaza estuvo tocando en directo toda la tarde. Fue de cuento!!

Volterra y Pisa

Nuestro último día antes de tomar el avión de vuelta lo dedicamos a Volterra y a Pisa.

Volterra forma parte de la colección de pueblecitos medievales encantadores, por los que pasear, perderte, disfrutar de un café o un vino, dependiendo de la hora…

Aunque la parte más comercial de Pisa no nos enamoró especialmente, la zona que alberga la conocida torre nos dejó boquiabiertas. Está tan bien cuidada y al atardecer tenía una luz tan bonita que parecía pintada! Merece la pena acercarse por allí y dar un paseo, hacer algunas fotos…

El broche final lo pusimos en una plaza que, de casualidad, descubrimos paseando. Llena de terrazas con gente en todas las mesas, música, y precios más que asequibles. Allí pasamos gran parte de la tarde noche tomando vinos, conversando con la gente de alrededor, riendo y comentando las historias de nuestro viaje.

Historias que ya son recuerdos y que ya no nos quita nadie.

Historias que nos encantaría revivir pronto con un grupo de Womders como vosotras. ¿Os apuntáis a nuestro próximo viaje?

Viajar sola a La Toscana - Pisa
Viajar sola a La Toscana - Siena
Viajar sola a La Toscana - Girasoles

¿Viajas sola? Únete a nosotras. Consulta nuestro calendario de viajes haciendo click aquí

 

Síguenos en Instagram